¡Feliz año a todos! De regalo un cuentecillo de lo más entrañable
Queriendo dar lo mejor
Una pareja de viejos tomaba café el día de sus bodas de oro. Esa mañana la mujer untó con mantequilla la corteza del pan y la ofreció a su marido, quedándose con la miga.
Siempre quise comer la mejor parte del pan -pensó- pero amo a mi marido y durante estos cincuenta años le di la miga. Por lo tanto hoy creo que merezco satisfacer mi deseo.
Para su sorpresa, el rostro del marido se abrió con una sonrisa:
-Gracias por este regalo, amor mío- le dijo- durante cincuenta años siempre quise comer la corteza del pan. Pero como te gustaba tanto, nunca me atreví a pedirla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario